Con estos sencillos pasos será más fácil que tomes la cantidad de agua que necesitas al día.

1. Agrégale tu propio sabor

Lo entendemos, el agua es insípida. Sin embargo, en lugar de usar saborizantes artificiales, opta por algo más natural como trozos de sandía, menta o rodajas de naranja. Para lograr que el sabor se impregne aún más, deja que repose durante unas horas en el refrigerador.

2. Come algo picante

Añadir pimienta roja a tu comida hará que tomes más agua de lo normal, incluso podrías acabarte una jarra. Además, varios estudios demuestran que el chile en polvo acelera el metabolismo.

3. Sácale provecho a tu celular

Sí, ya existen varias aplicaciones para esto. Prueba Waterlogged si tienes iPhone o Water Your Body si posees Android o Samsung. ¿No eres buena con las aplicaciones? No te preocupes, durante el día programa una alarma en tu celular para que no olvides tomar más agua.

4. Obtén un filtro que realmente uses

Si el que tienes nada más ocupa espacio en tu refri y deja residuos en el vaso, es momento de que consigas uno nuevo. Así, se te antojará más el agua.

5. Mantenla cerca

Seamos realistas, si estás todo el día sentada en tu escritorio o atorada en el tráfico, no vas a estar yendo a comprar agua frecuentemente. La solución: procura tener siempre un vaso en la mesa o una botella de agua en tu bolsa para que no haya pretextos.

6. Ve preparada al gym

Seguramente has visto a esos chicos musculosos bebiendo jarras de agua al terminar de hacer ejercicio; en realidad no es tan tonto como parece. Si vas al gym sin una botella de agua, no vas a rendir en la caminadora, así que ve prevenida.

7. Piensa en tu cartera

Si te propones ordenar sólo agua en restaurantes, ahorrarás calorías y efectivo. Nada más asegúrate de pedirla en vaso en lugar de embotellada. La mayoría de los restaurantes utilizan garrafón con filtro, y lo más probable es que no tengas que pagar por el agua.

8. Come agua

No es hacer trampa. Técnicamente, puedes hidratarte con alimentos ricos en agua como los pepinos, melones, apio o sopa, incluso con un caldo ligero.

9. Considérala un aperitivo

Tomar 600 ml de agua antes de cada comida puede ayudarte a perder peso. El simple hecho de saber que beber agua implica comer menos debería ser motivación suficiente como para agarrar un vaso.

10. Hazla parte de la fiesta

Si vas a un bar, es recomendable alternar un vaso de agua por cada copa que pidas. Procura adoptar el hábito de tomar al menos un vaso más de agua antes de irte a dormir. Esto no sólo ayudará a rehidratarte después de la fiesta, sino que disminuirá la resaca notablemente.

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