La cúrcuma se ha utilizado en la India desde hace más de 5.000 años, que es probablemente la razón del porqué, aún hoy en día sus poblaciones rurales y urbanas tienen algunas de las tasas más bajas de prevalencia de la enfermedad de Alzheimer en el mundo.

La cúrcuma es una de las especias más conocidas dentro del catálogo de ingredientes naturales para proteger el cuerpo y mejorar la salud. Un estudio reciente encontró que menos de un gramo de cúrcuma al día, tomadas durante tres meses, ayudó en la recuperación de pacientes con Alzheimer.

Sus principales propiedades se le atribuyen a un bioactivo conocido como curcumina que, además de ser el responsable de su color característico, participa en más de 150 actividades terapéuticas.

Esto se debe a su acción antiinflamatoria y antioxidante que interviene en funciones vitales para el cuerpo, disminuyendo los riesgos de cáncer y otras patologías crónicas.

El Alzheimer se considera la forma más común de demencia, que se define como una grave pérdida de la función cognitiva en personas previamente no deterioradas, más allá de lo que se espera del envejecimiento normal.

En el mundo existen más de 26 millones de pacientes con esta enfermedad y se estima que para el año 2050 la prevalencia se cuadruplicará, a tal punto de que 1 de cada 85 personas la padecerá.

Por ahora no existe una cura y los tratamientos con medicamentos convencionales no son del todo efectivos para el control de los síntomas.

Dado el alcance mundial del problema, el interés por las intervenciones preventivas y terapéuticas seguras y efectivas dentro de las profesiones médicas y alternativas convencionales, están creciendo por igual.

Desafortunadamente, enfoques basados en medicamentos convencionales pueden resultar en un daño neurológico grave, como lo demuestra el hecho de que, esta clase de medicinas conlleva un riesgo alarmante de convulsiones, según las estadísticas de vigilancia de la Organización Mundial de la Salud posterior a la comercialización.

Por lo tanto, a lo que el público cada vez le está apostando más, es a terapias que dependen de los alimentos que probadas por el tiempo son seguras y naturales y de otra manera más eficaces, como lo son las especias.

Resultados de algunas investigaciones para los pacientes con alzheimer

A finales del año pasado, un notable estudio fue publicado en la revista Ayu titulado «Efectos de la cúrcuma sobre la enfermedad de Alzheimer con síntomas conductuales y psicológicos de demencia». Los investigadores describen a tres pacientes con la enfermedad de Alzheimer, cuyos síntomas conductuales fueron “mejorado notablemente”, como consecuencia del consumo de 764 miligramos de la cúrcuma (curcumina 100 mg / día) durante 12 semanas. Según el estudio:

«Los tres pacientes mostraron irritabilidad, agitación, ansiedad y apatía, dos pacientes sufren de incontinencia urinaria. A ellos les fueron prescritos cápsulas de polvo de cúrcuma y comenzaron a recuperarse de estos síntomas sin ninguna reacción adversa en los datos de síntomas y laboratorio clínico».

Después de sólo 3 meses de tratamiento, tanto los síntomas de los pacientes y la carga sobre sus cuidadores disminuyeron significativamente.

«En un caso, el Mini-Examen del Estado Mental (MMSE), subió cinco puntos, del 12/30 al 17/30 En los otros dos casos, no se observaron cambios significativos en el MMSE. Sin embargo, llegaron a reconocer a su familia después de llevar el tratamiento por un año. Todos los casos han estado tomando la cúrcuma durante más de 1 año, la re-exacerbación de los síntomas conductuales y psicológicos de demencia no fueron vistos».

Este estudio ilustra cuán poderosa una simple intervención natural utilizando una hierba culinaria probada con el tiempo puede ser. Teniendo en cuenta que la cúrcuma se ha usado medicinalmente y como ingrediente culinario por más de 5.000 años en la cultura india, incluso alcanza el estatus de una “diosa de oro”, no debemos sorprendernos de este resultado.

De hecho, estudios epidemiológicos de poblaciones indígenas revelan que tienen una prevalencia muy baja de la enfermedad de Alzheimer en relación con las naciones occidentales, y esto es cierto tanto para las zonas rurales y urbanas “occidentalizadas” de la India.

Propiedades de la cúrcuma contra el Alzheimer

En algunos estudios se ha determinado que la curcumina (componente de la cúrcuma) es capaz de aumentar el aclaramiento de la placa patológica beta-amiloide en pacientes con enfermedad de Alzheimer, y que en combinación con la vitamina D3 el proceso neuro restaurador es aún mayor.

Investigación preclínica adicional, indica que la curcumina (y sus análogos) tiene efectos inhibitorios y de protección contra la enfermedad asociando proteínas β-amiloide de Alzheimer.

Otros mecanismos de lucha contra el Alzheimer incluyen:

Anti-inflamatoria: Se ha encontrado que la curcumina desempeña un papel protector contra la proteína asociada con la inflamación β-amiloide.

Anti-oxidante: La curcumina puede reducir el daño a través de propiedades antioxidantes.

Anti-citotóxica: La curcumina parece proteger contra los efectos de proteínas β-amiloide que dañan las células.

Anti-amiloidogénica: La cúrcuma contiene una variedad de compuestos (curcumina, tetrahidrocurcumina, demetoxicurcumina y bisdemetoxicurcumina) que pueden atacar a la raíz patológica que causa la enfermedad de Alzheimer mediante la prevención de la formación de la proteína β-amiloide.

Neurorestauradoras: curcuminoides parece rescatar la potenciación a largo plazo (una indicación de la memoria funcional) deteriorado por el péptido amiloide, y puede revertir el daño fisiológico mediante la restauración de neuritas distorsionadas y perturbar las placas existentes.

Propiedades quelantes de metales: La curcumina tiene una mayor afinidad de unión para el hierro y el cobre en lugar de zinc, que puede contribuir a su efecto protector en la enfermedad de Alzheimer, ya que el daño mediado por hierro puede jugar un papel patológico.

¿Cómo incluir cúrcuma en la dieta?

La cúrcuma se puede agregar en pequeñas cantidades a muchos platos habituales como las sopas, los guisos y los arroces. También puede añadirse en los batidos de frutas y vegetales para darles un “extra” de antioxidantes.

En tiendas herbolarias se puede conseguir extracto y suplementos de cúrcuma, los cuales pueden variar en cantidad de curcumina y calidad.

Una solución rápida y sencilla para aprovechar al máximo sus propiedades es a través de la preparación de un té.

Fuente: www.lavidalucida.com

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