Beber tequila es bueno para la salud. La American Chemical Society afirmó en un estudio reciente que ingerir tequila puede tener un lado positivo.

El agave es la planta que se utiliza para fabricar tequila. Ahora podría ser todo un buen símbolo para los diabéticos ya que podría servir también para reducir el azúcar en sangre e incluso ayudar a las personas con obesidad a perder peso.

Aseguran que la planta de la que nace el tequila, el agave, tiene unos azúcares no digeribles. Esto conlleva que no aumente el nivel de azúcar en sangre. Además, la agavina, el azúcar que produce la planta,  aumenta la producción de la hormona GLP-1, que hace que el estómago se vacíe más lentamente y se coma menos.

«Hemos encontrado que las agavinas reducen los niveles de glucosa e incrementan el GLP-1, y también aumentan la cantidad de insulina», afirmó la doctora Mercedes G. López del Centro de Investigación de Biotecnologías y Bioquímica Irapuato, de Guanajuato, México.

Por lo que consumir tequila puede ser beneficioso también para los diabéticos, ya que reduce la glucosa y genera insulina.

El objetivo del estudio era  «evaluar las agavinas como edulcorantes, a pesar de ser menos dulce en comparación con el azúcar». En los ratones en los que se probó, se certificaron niveles menores de glucosa y colesterol, además de consumir menor cantidad de alimento.

La parte negativa es que estos azúcares se convierten en etanol durante el proceso de producción del tequila, por lo que no se encuentran en su totalidad al beber tequila. Los investigadores mantienen que  las agavinas son mejores que los edulcorantes artificiales, que son absorbidos por el cuerpo y pueden causar efectos secundarios, como dolor de cabeza. «Un pequeño inconveniente, sin embargo, es que las agavinas no son tan dulces como sus homólogos artificiales», concluyó Mercedes G. López, aunque afirmó  que esto no sería un problema, dadas las otras virtudes.

Esta experta y su equipo defienden que los agaves derivados de la planta del tequila son mejores que los edulcorantes artificiales, que son absorbidos por el cuerpo y pueden causar efectos secundarios, como dolores de cabeza. «Los agaves sólo tienen el pequeño inconveniente de que no son tan dulces como sus homólogos artificiales», reconoce.

Como la agave tiene su fama por ser la planta de la que se hace el tequila, López afirma que los agaves son los únicos hidratos de carbono utilizados para producir la bebida y que todo el etanol del tequila proviene de la fermentación de la glucosa y la fructosa generada después de cocinar las hojas de la planta. Como los agaves se convierten en etanol, no se encuentran en el producto acabado.

Fuente: www.vivecondiabetes.com

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