En el invierno o cuando hace frío, al menos el 50% de la población padece resequedad labial. Asimismo, dependiendo de la edad, una nutrición deficiente, el tabaquismo y actividades al aire libre propiciarán las posibilidades para la aparición o empeoramiento de la también llamada Quelitis, expresó la doctora Minerva Gómez, miembro de la Fundación Mexicana para la Dermatología, A. C. (FMD).

Nuestra piel llega a resecarse debido a que se detiene la producción de lubricantes naturales (lípidos) para mantener el calor interno del cuerpo. De esta forma, también la región labial se ve afectada al disminuir su capa humectante biológica provocando resequedad, fisuras, deshidratación y, en casos más severos, sangrado, comentó la doctora.

La especialista añadió que hay otros factores para la aparición de este fenómeno cutáneo. Éstas pueden ser la exposición al viento, frío y sol; así como el hábito de morder o lamer constantemente la región -con la idea errónea de estar lubricando los labios- e incluso antecedentes de alergias forman parte de este grupo.

Es importante considerar que en tiempo de frío y viento habrá que humectar los labios a través de bálsamos, petrolato o vaselina, así como tomar suficientes líquidos y cubrir con un pañuelo o bufanda la región.

Habrá algunos casos que no respondan positivamente a las medidas generales o los que la severidad de las fisuras y grietas son muy intensas: será momento entonces de acudir con el experto de la piel.

Se recomienda también que el humectante contenga bloqueador solar y evitar el consumo de bebidas ácidas o alimentos picantes, pues de ello dependerá además la buena apariencia física y una piel labial sana.
La salud de tu piel nos importa, ¡Cuídate, infórmate!

Fuente: Fundación Mexicana para la Dermatología

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