1. Duerme bien

Sabemos que es más fácil decirlo que hacerlo, pero algunos estudios han demostrado que la falta de sueño descarrila el funcionamiento de las células T y disminuye nuestra capacidad para luchar contra ciertas enfermedades.

2. Consume alimentos de origen vegetal

Las frutas, verduras y granos enteros contienen altas cantidades de antioxidantes que son importantes para la reparación celular y el levantamiento del sistema inmunológico. Éstos minimizan el estrés del organismo para que pueda luchar mejor contra las infecciones.

3. Come más champiñones

Los hongos asiáticos contienen carbohidratos que estimulan la producción de glóbulos blancos, los cuales atacan al virus de la gripe. Los champiñones blancos, al ser ricos en vitamina B2, ayudan a prevenir las infecciones bacterianas.

4. Evita estresarte

Seguro lo has escuchado un millón de veces, pero es importante así que vale la pena repetirlo. Al igual que la falta de sueño, la tensión a largo plazo libera hormonas del estrés en tu sistema y se reduce la producción de glóbulos blancos, que son fundamentales para defendernos de virus e infecciones.

5. Mantente hidratada

La sopa caliente, el té y otros líquidos vaporosos te ayudarán a aflojar la mucosidad y harán que mejore el dolor de garganta. No olvides que la hidratación adecuada ayuda al cuerpo a combatir infecciones.

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