Una acción que realizamos varias veces en la vida, ya sea porque estamos entretenido, cansados u ocupados, es no ir al baño cuando lo necesitamos. La realidad es que acudir al baño cuando tu cuerpo lo necesita es de gran importancia, ya que las consecuencia de no hacerlo son varias.

  • Infecciones. El cuerpo desecha las sustancias que no necesita y que los riñones no filtraron, por este medio. Así que en la orina hay residuos, sustancias ácidas y amoníacos. Al estar mucho tiempo en la vejiga, estas sustancias la dañan, al igual que el tracto urinario. La orina tiene como función eliminar las bacterias presentes en la uretra, al no hacerlo, pueden venir las infecciones. Para no sufrir estas molestas infecciones, es necesario ir al baño cuando nuestro cuerpo lo pida.
  • La vejiga se agranda. Nuestra vejiga tiene la capacidad de tener de 150 a 220 ml de líqudo, en el momento en que está llena, nuestro cerebro nos avisa que la tenemos que variar. De no hacerlo la orina se seguirá acumulado, ensanchando la vejiga y causando diversos daños.
  • Cálculos en los riñones. Si no tomamos la suficiente agua o no vamos al baño cuando nuestro cuerpo lo necesita, estamos provocando que pequeños cristales se originen en nuestro riñón. Este cálculo es comúnmente conocido como piedra en el riñón y es muy doloroso tenerlo, por lo cual hay que evitarlo.
  • Reflujo vesico-uretral. Cuando nos aguantamos las ganas de ir al baño, esta dolencia se puede generar, ya que cuando la orina está almacenada en la vejiga, el cuerpo en vez de expulsarla al exterior, la regresa a la uretra y los riñones. Esto genera infecciones bastante graves, así como lesiones en la zona de riñones.
  • Malestar, cansancio y dolores. Cuando nos aguantamos las ganas de ir al baño, los líquidos y toxinas se acumulan en nuestra vejiga, ocasionando escalofríos, dolor pélvico y malestar que se traduce en cansancio y aturdimiento. Sintiéndonos así, queremos beber más líquido, empeorando la salud.

Es de vital importancia que nunca te aguantes las ganas de orinar, mientras más lo hagas, más susceptible eres a sufrir alguna de las consecuencias mencionadas.

Fuente: Mejor con Salud

Comentarios

comentarios