Dra. Lyssette Oserín García, Otorrinolaringóloga. Tels. 2651-4808 y 4756-8001

La rinitis es un grupo de enfermedades con etiologías muy variadas, que consisten en la inflamación o congestión de toda la mucosa nasal y sobre todo de los cornetes -estructuras que tenemos dentro de la nariz que ayudan al calentamiento del aire y actúan como filtro para bacterias y micropartículas-  sin embargo, al estar tan congestionados ocasionan un fenómeno obstructivo, tanto para la respiración como para la fisiología nasal.

Los factores pueden ser alérgicos o no alérgicos. En el primer caso existe un alérgeno, una sustancia o partícula que desencadena una reacción alérgica en el organismo; las rinitis no alérgicas pueden ser vasomotoras, infecciosas u hormonales como la del embarazo, también se asocian a ciertos medicamentos o, inclusive, a causas emocionales.

Durante el embarazo ocurren cambios hormonales severos y hay una elevación importante de los estrógenos; sobre todo en el último trimestre el nivel de estas hormonas es mayor, lo que estimula que los receptores que se encuentran en la nariz produzcan una congestión.

En estos casos la mujer no puede respirar de forma adecuada, se encuentra incómoda y tiene complicaciones para dormir por la falta de ventilación en la nariz.

En mujeres embarazadas no es recomendable usar los medicamentos que comúnmente se utilizan en el tratamiento de la rinitis. En caso de que los síntomas sean insostenibles puede llegar a administrarse cromoglicato de sodio o iclorfenamina simple.

Si la paciente puede sobrellevar las molestias, lo recomendable es realizar únicamente lavados nasales y evitar exponerse a factores que incidan en la respuesta vasomotora, como el polvo, contacto con animales, cambios bruscos de temperatura, etc.

La rinitis en los más pequeños

Entre los tres y 10 años de edad, los niños comienzan a tener una maduración del sistema inmunológico y durante esta etapa pueden presentarse procesos alérgicos bastantes severos.

Los niños con rinitis continuamente tienen secreción nasal transparente, es común que se tallen la nariz por comezón o que tengan ojos llorosos, además presentan lo que llamamos “estornudos en salva”, es decir, estornudan cuatro o cinco veces sin una causa que lo explique. Son respiradores orales debido a la congestión nasal, roncan, o incluso llegan a tener periodos de apnea (durante el sueño dejan de respirar por algunos segundos).

¿Qué debo hacer si mi hijo tiene rinitis?

Lo primero es hacer estudios de laboratorio e iniciar la exploración, incluyendo muestras de sangre y de su mucosa nasal para buscar células y sustancias que se elevan en estos procesos alérgicos.

Otra de las prioridades es el control del medio ambiente. Tenemos que adoptar una serie de cambios en nuestra vida, como evitar el contacto con fumadores, con cualquier animal que tenga plumaje o pelaje, evitar el uso de almohadas, chamarras o edredones de plumas de animales, y si es posible utilizar ropa de cama hipoalergénica.

También se deben evitar los alimentos alergénicos, como pueden ser algunas semillas, frutos secos, cacahuates, pistaches, entre otros. Modificando su dieta muchos niños tienen una mejoría notable.

Después hay una amplia gama de medicamentos con los cuales podemos minimizar todas las molestias; los que más se utilizan son los esteroides nasales, antiinflamatorios y descongestivos muy potentes que funcionan a largo plazo; también se pueden emplear antihistamínicos para frenar la respuesta alérgica.

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