Las personas que en invierno acostumbran a bañarse con agua muy caliente y por tiempos prolongados son más propensas a sufrir dermatitis atópica porque retiran la grasa que protege a la piel contra el frío, informó la experta Ana Rosa Alvarado Rivas.

La dermatóloga del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco dijo que durante la época invernal este padecimiento es el más común en la piel debido a la resequedad provocada por el frío y a los pocos cuidados que en general las personas tienen con la epidermis.

Explicó que la dermatitis atópica es una enfermedad producida por la resequedad de la piel, caracterizada por comezón constante sobre todo en piernas, espalda y las áreas de pliegue como detrás de las rodillas.

La entrevistada subrayó que otro predisponente al desarrollo de esta enfermedad es la edad, debido al desgaste que el envejecimiento produce en la piel y otros órganos.

Asimismo, dijo, la dermatitis tiende a ser ligeramente mayor en varones debido a que éstos no suelen utilizar cremas como lo hacen las mujeres para lubricar la piel.

Señaló que durante la época de invierno de los 300 pacientes atendidos al mes en el servicio de dermatología, alrededor de 28% acude a consulta por dermatitis atópica ubicándose como el primer motivo de consulta en esta época del año.

La especialista advirtió que, además de la comezón, la dermatitis atópica se caracteriza por pequeños granos en el área dañada, enrojecimiento de la piel, hinchazón y como consecuencia del rascado, ardor y expansión del daño por el resto del cuerpo.

Si no fuera poco esos malestares, se suma insomnio, cambios de humor, así como sentimientos de desesperación y enojo, todos estos provocados por la fuerte y constante comezón típica de este padecimiento la cual empeora cada vez que el paciente se rasca.

Si bien la dermatitis atópica no es grave y las secuelas se reducen a manchas obscuras sobre la piel dañada que a mediano plazo desaparecen, es una enfermedad difícil de controlar porque para hacerlo el paciente debe dejar de rascarse.

Por lo tanto, el tratamiento se basa en medicamentos que controlan la comezón conocidos como antihistamínicos orales, lubricación constante, antiinflamatorios y en casos graves el uso de antiinflamatorios esteroideos durante dos semanas.

Asimismo, Alvarado Rivas recordó que la piel es el órgano más grande del cuerpo y debe cuidarse como cualquier otra parte del mismo por lo tanto lubricarla es la mejor manera de prevenir la dermatitis atópica tanto en invierno como en cualquier otra época del año.

Para lograrlo es necesario evitar que la piel pierda su grasa natural, esto se logra tomando baños al menos de 10 minutos, no usar agua demasiado caliente, estropajos o esponjas, además de utilizar jabones con cremas o aceites y humectarse al menos una vez al día.

 

Fuente: Quo.mx

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