Dr. Hugo Montpellier. Hospital  Angeles México. Torre A-601. Consultorio 5272-6211

Hay un creciente grupo de evidencias que demuestra que los omega-3 tienen un papel crucial en la prevención del cáncer.

El International Journal of Cancer, en marzo de 2002, informó sobre un estudio con 250 mujeres con cáncer de mama, en el que se encontró que mujeres que están libres de cáncer tienen niveles de ácidos grasos omega-3 mucho más altos en el tejido mamario. Esta investigación parece repetirse en todo el mundo cada pocos meses.

Para el año 2010, el Fred Hutchinson Cancer Center, a partir de un estudio realizado a 35,000 mujeres, dio a conocer que aquéllas que complementan su dieta con los aceites de pescado reducen poco más de 30% las posibilidades de generar cáncer de mama. En medio de estos dos estudios se obtuvieron resultados similares desde Perth (Australia) a Harvard, en donde demostraron resultados similares con los hombres y el cáncer de próstata.

Posiblemente, otros resultados significativos se dan con el cáncer colorrectal, pues actualmente hay una gran carga de evidencia que demuestra que los omega-3 y los aceites de pescado pueden reducir la inflamación y el tamaño de los pólipos que suelen ser el precursor del cáncer de colon o el intestino.

En 2010, la Escuela de Medicina de la Universidad de Leeds condujo un estudio en numerosos centros de cáncer, donde los pacientes con predisposición a generar cáncer colorrectal ingirieron un concentrado de ácidos grasos omega-3, el resultado: se registraron reducciones importantes en el desarrollo de pólipos.

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