Por : Gisela Ayala Téllez, Gerente de Comunicación Federación Mexicana de Diabetes, A.C.

El lazo entre diabetes mellitus y obesidad

Uno de los riesgos más importantes de la obesidad es su relación con el desarrollo de diabetes mellitus. Esta condición crónica, que no tiene cura, aumenta drásticamente en todas las naciones, y su elevado número de casos está íntimamente ligado con el sobrepeso y la obesidad.

La diabetes obedece a una falla en la producción o asimilación de una hormona llamada insulina. Cuando comemos, la mayoría de nuestros alimentos se digieren y convierten en glucosa, que es el combustible de nuestras células. Para que esta glucosa ingrese y alimente a las células, necesitamos insulina; si no hay insulina, la célula se queda hambrienta y la glucosa permanece en nuestra sangre erosionando nuestro organismo.

Principalmente, existen dos tipos de diabetes: tipo 1, en la que no se produce nada de insulina y, generalmente, se presenta en niños y adolescentes; y tipo 2, en la que no se produce la cantidad suficiente de insulina o no es de la calidad necesaria y, regularmente, se presenta en adultos.

13.5% de las personas obesas o con sobrepeso desarrollan DM2, comparado con el 3.5% de personas con un peso saludable que desarrollan la enfermedad.

El exceso de peso aumenta la resistencia a la insulina, es decir, el cuerpo necesita una mayor cantidad de la hormona para cumplir con su trabajo. Esta tarea puede llevar a un desgaste innecesario de las células encargadas de producir la insulina y con el tiempo pueden morir. Si estas células mueren, entonces se desarrollará diabetes.

Un estudio realizado en Estados Unidos, llamado Programa de Prevención de Diabetes (DPP, por sus siglas en inglés), demostró que se puede evitar el desarrollo de diabetes tipo 2 con una combinación saludable de alimentación balanceada e incremento de la actividad física. Todos sus participantes fueron adultos que tenían más de tres factores de riesgo para desarrollar DM, tales como edad (mayores de 45 años), antecedentes familiares (padres, abuelos o hermanos con diabetes) y sobrepeso u obesidad.

El estudio demostró que aquellos participantes que incrementaron su actividad física y perdieron entre 5 y 7% de su peso, redujeron hasta 58% su riesgo de desarrollar diabetes.

Fuentes:

Dr. Agustín Lara Esqueda. Director del programa de Salud del Adulto y el Anciano. Centro Nacional de vigilancia Epidemiológica.

Secretaría de Salud.

www.clia.org.mx

www.who.int

Asociación Americana de Diabetes  (ADA).

Collazo-Clavell, María.

Guía de la Clínica Mayo sobre tratamiento de la diabetes.

Editorial Intersistemas S.A de C.V. México, D.F. 2001.

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