Luis Arturo Eguiza Salomón, Médico Pediatra, Jefe de Servicio de la Coordinación de Pediatría. Hospital Regional “1º de octubre”, ISSSTE

Los piojos son pequeños insectos no alados que habitan en el cuero cabelludo.  Miden unos 3 o 4 milímetros de largo y son de color grisáceo oscuro. Se les puede ver moviéndose alrededor del cabello o enganchados a la piel chupando sangre.

Las personas adultas normalmente no están infectadas pero deben examinarse para estar seguros de lo anterior. Este problema puede afectar a cualquier persona independientemente de su condición, no hay ninguna razón para pensar que es consecuencia de que la casa, la escuela o los amigos de su hijo estén “sucios”. El contagio, la mayoría de las veces, es accidental.  Se sabe, sin embargo, que si la higiene personal o de una comunidad es deficiente la posibilidad de adquirir el piojo es alta y ellos son la fuente de infección para otras personas.

Una vez que se haya detectado que el niño tiene piojos, debe recurrir a su médico de primer contacto si tiene servicio médico institucional, si no es así y recibe atención médica privada, idealmente debe recurrir con el médico pediatra, quien está perfectamente preparado para dar la atención requerida por el niño.

¿Cómo eliminarlos?

Existen numerosos shampoos y lociones de venta con o sin receta para el tratamiento de los piojos de la cabeza.  Todos ellos se aplican localmente y sólo hay que seguir cuidadosamente las instrucciones. Generalmente un solo producto es suficiente, sin embargo, a veces se recomienda repetir el tratamiento a la semana para asegurar la muerte de todos los piojos y liendres.

En general, el shampoo a emplear se aplica después de humedecer el cabello hasta formar espuma, tras 10 minutos de espera se enjuaga y finalmente se peina. El tratamiento debe aplicarse a todos los miembros de la familia que tengan piojos. Los productos más empleados están constituidos por diversas sustancias, comúnmente permetrina, fenotrina y hexacloruro de benceno.

Las medicinas que se usan actualmente son muy eficaces. Si los piojos reaparecen es generalmente debido a un nuevo contagio y no a una falla del tratamiento.

La permetrina tiene eficacia con una sola aplicación, actúa sobre piojos y liendres y su empleo como tratamiento evita afectación de órganos como el cerebro o riñón, debido a que su absorción es mínina, pudiendo aplicarse incluso desde los dos meses de edad.

¡A la escuela sin piojos!

Los niños pueden volver al colegio al día siguiente de ser tratados. Al personal de la escuela o guardería se le debe informar sobre la situación de su hijo/a lo antes posible, de forma que los compañeros que también estén infectados puedan ser identificados y tratados y así evitar reinfecciones.

Muchas escuelas tienen una política de “libre de liendres”, exigiendo que los niños con piojos sean tratados antes de volver a clases. Para ello, se puede usar un peine de dientes muy finos, que a veces viene incluido con la medicina. El método más eficaz y menos doloroso consiste en separar el cabello en pequeños grupos y peinarlos de forma repetida, de las puntas hacia el cuero cabelludo.

Referencias
1.- Pediatrics Infectious Disease Joumal.11,6:1992
2.- Markell y Voge. Parasitosis, Ed. Manual Moderno, 1984

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