Los piojos son un problema sumamente habitual, y afectan principalmente a niños entre los tres y los 12 años de edad. Lo más común es que se encuentren en el cuero cabelludo detrás de las orejas, se sostienen en el cabello con una especie de garras que tienen en cada extremo de sus patas. Rara vez aparecen en el cuerpo, en las pestañas o en las cejas.

Ya que estos insectos buscan el sitio más caliente de la cabeza, es más frecuente en las niñas debido a que la cabellera es más larga.

Las picaduras de los piojos pueden provocar inflamación y picor en el cuero cabelludo, lo cual llega a identificarse como uno de los principales signos, además de que se pueden percibir a simple vista. Las molestias que provocan estos insectos llevan a que el niño se rasque de forma persistente y se irrite, e incluso, se pueden presentar infecciones en las áreas afectadas.

Aunque los piojos sobreviven poco tiempo cuando no están en el cuerpo, existen distintas medidas que puedes llevar a cabo en tu hogar para evitar la propagación de estos insectos:

–       Lava las prendas de vestir, así como la ropa de cama en agua muy caliente (54,4º C o 130º Fahrenheit), particularmente cuando ha sido usada recientemente por algún miembro de la familia al que se le hayan detectado piojos. Asimismo, introdúcela en la secadora utilizando un ciclo caliente, aproximadamente durante 20 minutos.

–       La ropa que no te es posible lavar en lavadora, procura lavarla en seco.

–       También debes llevar a cabo la limpieza de todos los muñecos de peluche o juguetes de felpa que estuvieron en contacto con la persona contagiada, o bien, guárdalos en bolsas herméticas durante dos semanas.

–       Utiliza la aspiradora en todos los sitios de tu casa en donde haya alfombras, asimismo, en los muebles tapizados y en las vestiduras de los coches.

–       Los utensilios que son utilizados para el cabello remójalos con el mismo shampoo que empleaste para el tratamiento (al menos una hora), o si prefieres, enjuágalos con agua caliente.

–       Los piojos se contagian con mucha facilidad, por esto es recomendable que si un miembro de la familia los tiene, todos los que habitan el hogar tomen medidas de precaución.

–       Aunque no estés infectado, evita compartir objetos personales, principalmente aquéllos que entren en contacto con el cabello.

Bookmark and Share

Comentarios

comentarios