Desde 1989, el Registro Nacional de Trasplantes (ahora Centro Nacional de Trasplantes), junto con organizaciones de la sociedad civil, instrumentó en México el uso de la Tarjeta de donador como un medio para informar y sensibilizar a la población de los beneficios de la donación de órganos y tejidos al momento de fallecer.

¿Para qué sirve?

En primer término, tener una tarjeta es un acto simbólico que representa el deseo de donar órganos, por lo que portarla no implica ningún compromiso legal para la persona o para su familia.

Sin embargo, sí es una manifestación a favor de convertirse en donador al morir. Quien tiene consigo una de estas tarjetas es una persona que ya se informó y conoce la gran necesidad de miles de mexicanos que esperan por un trasplante de órganos o tejidos.

La evolución de la Tarjeta de donador

Anteriormente, la Tarjeta de donador requería la firma de dos testigos, con la finalidad de que éstos se enteraran de la determinación que tomó la persona; sin embargo, el que fueran necesarios los testigos hacía parecer que la persona se estaba obligando a cumplir y no podría retractarse.

Nunca ha sido así. Cuando alguien fallece y las condiciones médicas y legales permiten que sea un potencial donador, su familia es quien toma la decisión de donar o no los órganos o tejidos de su ser querido.

Con la intención de dar claridad a esto, el Cenatra ha decidido cambiar el contenido de la tarjeta y darle un carácter más expresivo, pensando en que la familia comprenda, más allá del documento mismo, el significado que tuvo para la persona el haberla firmado y conservado.

También ha dejado de ser necesaria la firma de testigos porque el querer ser donador de órganos y tejidos es una decisión voluntaria, particular e íntima. Es una resolución que trascenderá a la muerte y solamente la persona por sí misma, mediante la reflexión y el convencimiento, puede tomar una determinación del destino de su cuerpo y de su intención de dar vida a otros.

Así, la nueva tarjeta de donador incluye la siguiente leyenda:

A mi familia:

Comunico a ustedes mi deseo de que a mi fallecimiento y con la esperanza de ayudar a salvar una vida, sean donados mis órganos para fines de trasplante, siempre que las condiciones médicas, legales y administrativas lo permitan.

Para ello, cuando en un hospital con licencia para donación les soliciten su autorización, recuerden que ustedes son el mejor conducto para hacer realidad mi voluntad.

En el reverso, únicamente se requiere el nombre y la firma de la persona, así como la fecha en que es llenado el documento.

El Cenatra invita a la población a informarse y, a quien así lo desee, solicitar su Tarjeta de donador a través de su portal en internet: www.cenatra.salud.gob.mx, o a los teléfonos 01 800 201 78 61 y 62.

¿Por qué alguien de la familia debe conocer tu voluntad de donar?

Para todas las personas la pérdida de un ser amado es un momento doloroso y difícil de aceptar. Si una familia sabe que uno de sus integrantes tenía el propósito de ser donador le es mucho más fácil dar la autorización para este procedimiento.

Aunque el deseo de donar sea expresado verbalmente a nuestros seres queridos, un documento escrito tiene mayor fuerza, pues representa a la persona que ya no está.

Para una familia donadora, el saber que aún ante la pérdida de un ser amado es posible ayudar a otras personas puede ser motivo de consuelo y un apoyo para superar el duelo.

Para los que reciben los órganos y tejidos, un trasplante puede significar más que la mejora de su salud, puede ser la única oportunidad de continuar viviendo.

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