Desde hace mucho tiempo, los expertos pensaban que lo que comes era más importante que cuándo lo comes. Sin embargo, las cosas han cambiado mucho recientemente.

Tu cuerpo tiene un reloj interno con un sentido innato sobre los momentos exactos del día  en donde debe de llenarse de energía para realizar todas tus actividades diarias, cuándo descargarse para descansar y cuándo debe repararse para seguir funcionando a la perfección.

Aunque el cerebro es el que se encarga de regularlo todo junto con la luz u obscuridad del ambiente, comer cuando tu reloj corporal dice que debes estar durmiendo puede darle reset a los relojes de órganos en específico.

El problema de esto es que los órganos funcionan mejor cuando trabajan en equipo, así que los expertos piensan que comer muy tarde puede literalmente causar un desastre en tu cuerpo. Además hay consecuencias de corto y largo plazo  que van desde aumento de peso hasta síndrome metabólico. Asimismo, el grupo de factores de riesgo incluyen problemas cardiacos, embolia y diabetes.

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