Seguramente alguna vez has escuchado hablar de la hemofilia o conoces a alguien con este padecimiento. A continuación, te decimos todo lo que necesitas saber.

Se trata de una condición genética que provoca un proceso retardado de coagulación de la sangre, es decir, que la sangre no coagula adecuadamente. Por lo que quienes padecen esta enfermedad, probablemente al sufrir una herida, ésta no coagule inmediatamente. Además, el sangrado también puede producirse dentro del cuerpo, lo cual resulta muy peligroso.

Síntomas

  • Hematomas
  • Sangre en orina o heces
  • Sangrado bucal por corte, pérdida dental o mordedura
  • Sangrar después de haber sanado

Diagnóstico

Para diagnosticar la hemofilia, es necesario someterse a un análisis de sangre, el cual medirá el tiempo en que ésta tarda en coagular.

Tipos

Existen tres diferentes tipos de hemofilia:

  1. Hemofilia leve: se da cuando hay 5 y 40 por ciento de factor de coagulación normal.
  2. Hemofilia moderada: es cuando hay 1 y 5 por ciento de factor de coagulación normal.
  3. Hemofilia grave: se presenta cuando el factor de coagulación no alcanza 1 por ciento.

Tratamiento

Al tratamiento de la hemofilia se le conoce como terapia de remplazo, la cual consiste en inocular concentrados de factor de coagulación para compensar lo que falta. Gracias a este tratamiento, las personas con hemofilia pueden llevar una vida completamente normal. Sin embargo, tienen que tomar ciertas medidas:

  • Hacerle saber a cualquier tipo de médico y farmacéuticos que padecen hemofilia.
  • Seguir el tratamiento y realizar chequeos frecuentemente.
  • Conocer los síntomas que requieren atención médica urgente.

En caso de haber identificado alguno de los síntomas, lo mejor es acudir a un médico para que realice una revisión.

Fuente: Imujer

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