La diabetes es una enfermedad que conlleva problemas en diversas partes del cuerpo. Este año, la Federación Internacional de Diabetes lo dedica a los ojos. Pero no debemos de olvidar otras complicaciones que pueden existir, como las heridas en pies y piernas.

En algún momento, las personas con diabetes pueden llegar a presentar úlceras en las extremidades; el más común es el denominado pie diabético caracterizado por alteraciones de los pequeños vasos sanguíneos que ocasionan deficiencias circulatorias que producen trastornos de la sensibilidad y úlceras en las extremidades inferiores, además de otras complicaciones como infecciones, las cuales provocan dificultad para la cicatrización, así como en casos muy severos, amputación.

Esto se puede evitar de forma sencilla. A continuación te decimos cómo.

  1. Detecta oportunamente la aparición de lesiones:

Las úlceras en su mayoría de veces, se pueden formar en la planta del pie o en el dedo gordo y pueden ser causadas por cortaduras, callosidades o ampollas que debido a la alteración de la sensibilidad no se detectan oportunamente.

La Federación Mexicana de Diabetes enfatiza la importancia de las siguientes medidas preventivas:

  1. a) Revisar cuidadosamente los pies utilizando, si es necesario, un espejo para visualizar la planta de los pies
  2. b) Usar zapatos cómodos, suaves y del tamaño adecuado
  3. c) Usar calcetines para diabético, suaves, sin resortes, costuras prominentes o zonas endurecidas.
  4. d) Revisar el calzado antes de utilizarlo (retirar piedritas o cualquier material extraño de consistencia dura)
  5. e) Acudir regularmente con el médico especializado en el tratamiento de paciente diabéticos, el podólogo y el nutriólogo.
  6. f) Realizar -de acuerdo a las indicaciones del médico- los estudios de laboratorio necesarios para confirmar el adecuado control de la glucosa en sangre.
  1. Si hay presencia de lesión. Cuídala correctamente

Lo primero que se necesita para el cuidado de las heridas es higiene. Limpia con cuidado tus pies todos los días; esto no sólo te ayudará a evitar una complicación, sino que te permitirá localizar las heridas que apenas se hayan hecho.

En el momento que detectes algún problema, es importante acudir con un médico especialista que te diga cómo tratar la herida. Dependiendo del grado en el que se encuentre, se podrán hacer dos tipos de tratamiento:

  • Básico

Primero, se debe lavar la herida con agua y jabón neutro, y realizar el procedimiento de limpieza correcto de acuerdo a las indicaciones del médico. Una vez realizada la limpieza, debes secar la herida con una gasa estéril.

Segundo, para evitar el desarrollo de gérmenes que dificultan la cicatrización de la herida, es muy importante desinfectarla con un antiséptico de amplio espectro contra bacterias, hongos y virus, que no produzca ardor y/o dolor al aplicarse, y que no sea tóxico o dañino a la piel. Microdacyn® 60 es una gran opción, ya que cuenta con todas las características requeridas.

  • Complementario o Avanzado

Después de limpiar la herida y desinfectarla con un antiséptico eficaz y seguro como Microdacyn®60, algunas heridas podrían requerir tratamientos adicionales con materiales especiales como vendajes y apósitos, así como medicamentos para controlar la inflamación, la infección o el dolor.

Recuerda que la detección oportuna, cuidados preventivos así como el tratamiento correcto de las heridas son vitales para evitar complicaciones.

Es muy importante nunca auto medicarse y acudir con su médico para que él indique y supervise el tratamiento para el cuidado óptimo de la herida.

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