Cambio de ánimos, alteraciones de biorritmos, tristeza, apatía, decaimiento, dificultad de conciliar el sueño… la llegada del otoño trae muchas más consecuencias que la caída de las hojas de los árboles.

Después de meses de calor y mucha luz solar llega el otoño, estación caracterizada por una disminución de temperatura y de cantidad horas de la luz que percibe nuestro organismo, todo esto provoca alteraciones en el biorritmo y en el estado anímico. Muchas personas en esta época del año sienten tristeza, cansancio, apatía, decaimiento, somnolencia, dificultad de concentración. Estos síntomas se denominan astenia otoñal, aparecen por una mala adaptación del organismo a los cambios estacionales y suelen durar pocos días o semanas. Este desorden biológico desaparece en cuanto el organismo se adapta y se regula.

Hay personas que pueden padecer este trastorno, generalmente leve y de corta duración, que puede verse agravado por factores como el estrés laboral o el descuido de una alimentación correcta.

Los síntomas que presenta la astenia otoñal son tanto psíquicos como físicos e incluyen cansancio, debilidad generalizada, somnolencia, bajo estado de ánimo, dificultad de concentración y apatía.

También pueden aparecer irritabilidad, falta de apetito, disminución de la libido e incluso un descenso de las defensas del organismo, que lo hace más sensible a procesos infecciosos.

Conviene que realices la primera comida del día con luz natural, incluyendo un alimento abundante en vitamina C puedes tomar un jugo natural de naranja o de toronja.

Comer nueces,  constituye una inyección de vitaminas del grupo B, cuya carencia está relacionada con un bajo estado de ánimo, irritabilidad y trastornos nerviosos. Además, las nueces son uno de los alimentos más ricos en coenzima Q10, un compuesto antifatiga que mejora el nivel de resistencia al cansancio.

Agregar a tu dieta una cucharada de miel, es un vigorizante físico apto para todas las edades.

Actualmente se pueden obtener en farmacias diversos complementos de vitaminas que nos ayudan a sobrellevar mejor los síntomas de la astenia, aunque es imprescindible que, antes de adquirirlos, consultes a tu médico.

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