Nut. Norma Rábago, Diplomada en Nutrición y Bariatría

Las personas sanas necesitan los mismos nutrientes a lo largo de su vida; las cantidades requeridas varían con base en la edad, el crecimiento y el desarrollo.

Una alimentación balanceada debe ser:

1.COMPLETA: que contenga todos los nutrientes: hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales.

El consumo de alimentos ricos en vitamina C favorece la absorción del hierro, contenido en el huevo, los vegetales y los frijoles.

El consumo de grasa beneficia la absorción de los carotenos de los vegetales y las frutas.

La calidad de las proteínas vegetales se mejora al combinar cereales (arroz, harina de trigo, maíz) con granos (frijoles, lentejas), o combinando cereales con pequeñas cantidades de productos de origen animal (proteína).

2. EQUILIBRADA: una proporción adecuada de los distintos nutrientes (50% de carbohidratos, 15% de proteínas y 30% de grasa).

3. SUFICIENTE: que aporte la cantidad de calorías necesarias de acuerdo con los requerimientos individuales.

4. VARIADA: se deben seleccionar diariamente alimentos de los cuatro grupos: frutas y verduras, cereales y tubérculos, alimentos de origen animal y grasas, dando prioridad a los de origen natural.

5. ADECUADA: que cubra las necesidades de nutrientes de acuerdo con la etapa de la vida (infancia, adolescencia, vejez, embarazo).

6. INOCUA O HIGIÉNICA: que los alimentos sean manipulados de forma correcta.

Hay que evitar decir “se me pasó la hora de mi comida”.

Lo mejor es establecer horarios y, sin dejar pasar ninguna comida, tratar de cumplirlos.

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