Nut. Norma Rábago, Diplomada  en Nutrición y Bariatría
Hospital  Angeles México, TorreA-601 Tel 5272-6211

Más de la mitad de los adultos comen fuera de casa al menos una vez al día o a la semana. En estos casos, es conveniente elegir alimentos que no alteren el control metabólico.

Cuando salga a comer fuera de casa no se deje deslumbrar por porciones enormes de alimento, platillos exóticos o postres tentadores que lo hagan excederse. En cualquier lugar, ya sea un establecimiento de comida rápida, de tacos o en un restaurante, el comer puede ser una experiencia agradable y saludable.

A continuación le damos algunas sugerencias que le pueden ser útiles:

  1. Escoja cuidadosamente el restaurante. Elija uno que ofrezca gran variedad de platillos. Los establecimientos que acostumbran preparar alimentos al momento pueden complacer más fácilmente las peticiones del cliente.
  2. Evalúe costo-beneficio. Los establecimientos en los que se ofrece “comer todo lo que se desee” por el mismo precio, pueden tener la desventaja de menor variedad y menos opciones de platillos con bajo contenido en grasa, bajos en azúcares o ensaladas.
  3. Controle su hambre. El día que vaya a comer fuera no se salte ninguna comida. Además, tómese una colación ligera (como una porción de verdura o fruta) una hora antes aproximadamente, para que no coma demasiado en el restaurante.
  4. Lea cuidadosamente el menú. Busque comida sin grasa o con muy poca, con pequeñas cantidades de carne, aves o pescado y con una gran cantidad de verduras y carbohidratos de bajo índice glicérico,
  5. Ordene “inteligentemente”. Pedir “a la carta” puede ser más caro, pero hay más variedad y puede incluir porciones más pequeñas. Una comida recomendable consistirá en empezar con una sopa caldosa (no crema) y pedir un platillo de botanas que estén cocinadas a la plancha, al horno o al vapor y que no estén fritas.
  6. Hable con su mesero. Pídale que le aclare aquellos términos que usted no entienda y que le explique cómo viene preparado un platillo. Pida que le sirvan porciones más pequeñas o sustitutos (como papa al horno o fruta seca en lugar de papas fritas), que las salsas se las pongan a un lado  y no encima del platillo y que modifiquen el método de cocción (a la plancha en lugar de freír).
  7. Coma despacio. Mastique lentamente, ya que esto le ayuda a la digestión y evita que se coma demasiado (el cerebro tarda 20 minutos en detectar que el estómago se encuentra lleno). Ordene alimentos que requieran trabajo para comerlos. Puede pedir que lo que no se consumió se lo envuelvan para llevar.
  8. Reduzca la cantidad de condimentos. La mayoría de las personas agregan instintivamente sal, mantequilla, salsas y aderezos a la comida, aun antes de probarla. No lo haga. Una comida bien preparada necesita poco condimento.
  9. No limpie el plato. Coma únicamente lo que le sacie.
  10. Acérquese a los buffets con precaución, no trate de “desquitar” el precio. Mejor vea la mesa y tome sólo lo que desee. Empiece por una ensalada, seguida de la entrada principal, de esta forma es probable que coma menos.
  11. Nunca ordene el postre hasta que haya terminado de comer, probablemente después no se le va a antojar. Prefiera fruta fresca como postre en lugar de la que viene en almíbar o con azúcar cristalizada y gelatinas sencillas o de leche en lugar de panecillos, pasteles, pays, natillas o compotas.
  12. Piense antes de aceptar promociones. Cuando le ofrezcan una porción mayor de alimento por una diferencia pequeña de precio, considere si realmente desearía comer más o si la porción estándar del alimento es suficiente para usted.
  13. Tome en cuenta el valor nutrimental del alimento o las comidas. No se deje llevar sólo por la apariencia apetitosa, las ofertas o lo agradable de la ocasión o de la persona con la que se encuentra.
  14. Determine el “mejor” tamaño de la porción del producto. En alimentos preparados o industrializados consuma la porción pequeña o la mediana, no acostumbre consumir individualmente las pociones “familiares”, “mega”, “big”, “extra”, principalmente cuando son alimentos ricos en grasas, azúcares y calorías.

Los términos culinarios pueden darle una idea de la preparación del platillo que es bajo en grasa como: al horno, a la plancha (sin mantequilla o aceite), a las brasas, en su jugo, poché, al vapor.

Los términos siguientes indican que se ha añadido grasa extra en la preparación: Al gratín, cazuela, crujiente, salsa holandesa, salsa de crema, marinado en aceite, prime: carne más grasosa, a la mantequilla, a la crema.
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