Ante la preocupación que existe por mantener una figura “esbelta”, ha incrementado la venta de tratamientos para combatir el sobrepeso; sin embargo, la mayoría de los productos que anuncian en la televisión y las dietas diseñadas para bajar de peso en poco tiempo son más perjudiciales que benéficas.

Un tratamiento profesional de la obesidad debe estar precedido por:

Una valoración de la dieta, el estilo de vida y una historia clínica completa (exploración física e interrogatorio).

El médico o nutriólogo deberá hacer los análisis de laboratorio necesarios para descartar posibles riesgos y complicaciones de la obesidad.

Un tratamiento seguro debe garantizar una nutrición óptima mediante una alimentación balanceada que incluya todos los grupos de alimentos, de acuerdo a los requerimientos de cada paciente.

El médico tratante debe explicar qué medicamento se va a ingerir, su nombre comercial y farmacológico, dosis, duración de la toma, interacción con otros insumos o medicamentos, reacciones adversas y efectos colaterales.

Ten cuidado si:

Se recomienda hacer una dieta poco variada.

Se prohíbe hacer un mínimo de actividad física.

Ningún profesional de la salud serio y responsable recetará tratamientos en bolsitas, sin etiquetas, o métodos no reconocidos por la norma oficial mexicana, como agujas, inyecciones de cualquier tipo de sustancia, chochitos, cremas, masajes, etc.

Cualquier promesa de una cura milagrosa de la obesidad, sin hacer dieta de restricción o ejercicio, NO es un tratamiento confiable.

Fuente:

http://www.e-mexico.gob.mx/wb2/eMex/eMex_Obesidad_un_problema_de_salud_publica

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