La sandía es una fruta deliciosa que puede disfrutarse en cualquier momento del día. Generalmente, al comerla, evitamos ingerir las semillas. Sin embargo, es tiempo de reconsiderar esto, ya que cuentan con propiedades que aportan al cuerpo distintos beneficios. A continuación, te damos algunos ejemplos.

  • Laxantes

Gracias a que son ricas en fibra dietética, las semillas de la sandía funcionan como laxante natural, ya que ayuda a estimular el tránsito intestinal.

  • Diurético

Funcionan como diurético, ya que ayudan a depurar el organismo y deshacerse de toxinas que afectan al mismo. Benefician a los riñones y ayudan a tratar la hipertensión arterial, los cálculos renales y combaten la retención de líquidos.

  • Antioxidantes

Gracias a que las semillas contienen magnesio y zinc, se convierten en un excelente antioxidante natural, además, dichos minerales ayudan a disminuir los radicales libres.

  • Fuente de energía

Las semillas por sí solas son una gran fuente de energía, por lo que es bueno consumirlas cuando se necesita un poco más de ésta.

Es importante saber que consumir las semillas de la sandía en exceso, puede provocar problemas digestivos. Por lo tanto, lo recomendable es consumir un pequeño puño de semillas y molerlas antes de comerlas. Además, para aprovechar todas sus propiedades es necesario masticarlas.

Fuente: Natursan

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