Dra. Laura Juárez Dermatóloga.

Un estudio realizado por la Fundación Mexicana para la Dermatología, A. C. reveló que el 52 por ciento de las personas encuestadas manifestó que padecer acné afectaría su relación con los demás. Además, poco más de la mitad consideró que tenerlo u observar cicatrices de éste, puede ser un factor que les niegue oportunidades de desarrollo profesional o laboral.

Otros datos que arrojó la encuesta fue que el 66 por ciento de los entrevistados afirmó haber padecido acné. De éstos, poco más de la mitad respondió que el tipo de acné observado fue el conocido como Leve. Poco más de la mitad de los padres o abuelos de los encuestados piensan que el acné no es una enfermedad, cuando en realidad sí lo es.

Y es que el acné es una enfermedad inflamatoria que afecta al folículo pilosebáceo. Durante la adolescencia, se tiene mayor propensión a padecer una que otra lesión, muchas veces ocasionada por una falla en el balance de la producción de grasa.
Lo que no debe hacerse

  • Exprimirse en la zona afectada.
  • Aplicarse pasta de dientes.
  • Usar derivados de cortisona.

Mitos más comunes

  • Que no es una enfermedad, cuando en realidad sí lo es.
  • Que se cura con la edad.
  • Que las relaciones sexuales lo previenen.

El acné no es curable, pero se puede controlar; y la evolución a largo plazo tiende a ser, en la mayoría de los casos, a la mejoría. Afecta por igual a hombres y mujeres, sin embargo, tiende a ser más severo en los varones, por la presencia de testosterona. El maquillaje, las cremas no apropiadas en la cara, algunos medicamentos, la auto-prescripción, el abuso de vitaminas y las alteraciones hormonales pueden agravarlo.
La mala información de las personas en cuanto a cuidados y tratamientos sobre acné puede generar un mayor número de cicatrices, así como la publicidad de productos de dudosa calidad puede retrasar la mejoría en los pacientes.

Comentarios

comentarios