Recuerdo cada vez que llegábamos del colegio mi hermano y yo cuando teníamos menos de 10 años. Parecía que él había regresado de un campamento militar donde había tenido que arrastrarse y ensuciarse desde su carita hasta los pies, mientras que yo llegaba prácticamente igual a como había salido (probablemente un 50% más sucia, pero al lado de mi hermanito parecía un ángel de la limpieza). Esto se comprende, la mayoría de los niños no tiene reparos en correr, brincar, sin importar que haya tierra involucrada.

El problema llega cuando por culpa de la falta de higiene cuando los niños no están bajo nuestros cuidados llega a afectar su salud, lo cual es muy posible tomando en cuenta la cantidad de gérmenes y bacterias a los cuales están expuestos los pequeños en su día a día y de los que, por supuesto, no están conscientes. La buena noticia es que los niños aprenden muy rápido y son absolutamente moldeables, por lo que enseñarles hábitos saludables que influyan en su vida es muy posible cuando tienes una actitud mental positiva.

Cuando los niños están bajo tu supervisión o bajo la de algún otro adulto responsable es más fácil tener control de sus actividades y de la higiene que tienen en todo momento, pero no siempre podemos estar vigilándonos. Durante el horario escolar los niños están bajo la responsabilidad de una maestra, pero ella es una sola para cuidar a muchos niños, por lo que no siempre se da abasto.

Por otro lado, durante los horarios de recreo en el horario de clases, los niños también gozan de mucha libertad e interacción directa con sus amiguitos, momento que usan para explorar y conocer nuevas cosas a su alrededor (así estén dentro de las 4 paredes de su instituto).

Para que esto no resulte un riesgo para su salud, lo mejor es enseñar hábitos a los pequeños que sean fáciles de poner en práctica para ellos y los lleven a cabo incluso cuando tú no estás presente. Alguno de estos hábitos o medidas que puedes tomar son las siguientes para garantizar lo más posible una mejor higiene en tus hijos cuando estos se encuentren en el colegio:

1.- Lavarse las manos antes y después de comer

Si tú les refuerzas este hábito en casa, sin importar dónde se encuentren querrán practicarlo. Para que comprendan la importancia de esta sencilla actividad puedes explicarle los riesgos de no hacerlo usando ilustraciones o historias al respecto. Los niños responden mejor cuando están ilusionados o emocionados de hacer las cosas.

2.- Envíale la comida que ingerirá

Así te aseguras de que se esté alimentando bien y los alimentos que consuma están higiénicamente manipulados. Como padres, no conocemos a ciencia cierta la comida que pueden suministrar (paga o no) en los colegios, por lo que es mejor hacernos cargo de la situación enviándole la comida para la cantidad de horas que estará fuera y un par de snacks.

3.- Enséñale a mantener su higiene personal

Los niños suelen correr y comportarse de manera muy energética, lo que hace que suden y se ensucien. Para estimularles a mantener su higiene y presentación de manera correcta ofrece estímulos, como por ejemplo paseos al final de la semana si logran llegar con la camisa limpia una cantidad de días: haz que sean ellos mismos quienes se encarguen de la limpieza de sus zapatos -así querrán ensuciarlos menos-, entre otros. La comunicación es vital, si logras establecer una conexión donde tu hijo comprenda la importancia de la limpieza, será mucho más sencillo para ambos.

4.- Haz que tenga anti-bacterial

Esta es una forma súper sencilla de mantener las manos limpias y además, algo que le puede gustar a los pequeños. Hay antibacteriales que vienen de muchas formas y colores en pequeños envases. Engánchalo en su mochila para que no se olvide de usarlo varias veces al día.

Si no tienes dinero para comprar estos antibacteriales (que no son tan costosos y los puedes encontrar al mayoreo), puedes comprar un solo envase, decorarlo con el personaje favorito de tu hijo e incluirlo entre sus útiles escolares. O, rellenar el envase individual que se engancha a su mochila en vez de colocarle uno nuevo cuando lo haya usado del todo. Usa tu creatividad.

5.- Mete toallitas húmedas en su mochila

Cuando los niños son pequeños hay más probabilidades de que no se limpien correctamente cuando van al baño. Para combatir esto una buena opción es dejarles toallitas húmedas a la mano, ya que hacen un mejor trabajo de limpieza que el papel higiénico tradicional.

Si comprar estos insumos te afecta negativamente el presupuesto familiar, obtén unos ingresos extra de manera sencilla y sin descuidar a tu familia. Ten presente que enseñarles estos hábitos no es lo mismo que sobreprotegerlos, ellos también necesitan cometer sus propios errores para aprender de ellos. Aun así, es necesario hacer lo que esté dentro de nuestras posibilidades como padres para asegurar su crecimiento saludable.

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