Es cierto que hoy en día muchas personas tienen vidas aceleradas, demasiadas responsabilidades que cumplir en cortos lapsos, lo que les hace estar más propensas a sufrir estrés. No solo por ese aspecto, sino la cantidad de información que manejamos tan fácilmente nos expone a niveles de preocupación mayores por cosas sobre las que no tenemos control. Esto aunado a la ansiedad que pueden producir las redes sociales y la manera en la que nos muestran y nos mostramos ante el mundo, es una combinación que puede ser letal. Solo por mencionar algunos factores.

Si en este momento de tu vida te encuentras en un punto donde sientes que el estrés te consume, pero te apasiona lo que haces y no quieres dejarlo, lo mejor es que aprendas a gestionar mejor tu tiempo y tus ocupaciones. Los libros superación personal de este listado de Gananci son excelentes para enseñarte a administrar diferentes aspectos de tu vida para que puedas hacer todo lo que te propongas sin que esto suponga dejar de lado tu bienestar físico y emocional.

Cuando existe mucho estrés lo mejor es acudir a la causa para poder eliminarlo de raíz. Recuerda que el estrés es una enfermedad -aunque muchos la subestimen- y puede traer consecuencias para tu salud tan graves como la mala alimentación y/o el sobrepeso. Nadie está totalmente exento de sufrir esta patología que puede instalarse poco a poco y silenciosamente. Por ello debemos mantenernos alerta ante cualquier vestigio.

Si estás sintiendo demasiada ansiedad con respecto a las actividades que realizas, pensamientos de fracaso y preocupación que no te dejan incluso cuando estás haciendo otras cosas, irritabilidad, confusión, dificultad para concentrarte, son claros síntomas del estrés. Lo bueno es que sí pueden frenarse cuando están apenas desarrollándose, será más sencillo detener la evolución de esta enfermedad antes de que sea más difícil.

Una de las maneras en que podemos reducir el estrés es apoyándonos en algo tan sencillo como lo es la respiración profunda y consciente. Por eso, hemos recopilado unos ejercicios de respiración que te ayudarán a volver en ti mismo, para organizar tus pensamientos e ideas cuando sientas que el estrés puede apoderarse de ti.

¿Por qué ejercicios de respiración?

La respiración consciente es una de esas actividades donde la mente y el cuerpo deben trabajar como uno solo. Además, la forma en que entra el oxígeno al cuerpo hará que este se relaje considerablemente. Respirar profundamente de forma consciente y rítmica no solo combate el estrés y la ansiedad, te hace sentir mejor emocionalmente, reduce la presión sanguínea, la calidad de la sangre se incrementa debido a la oxigenación de la misma, fortalece el sistema inmunológico, alivia el dolor, entre muchos otros beneficios.

Realiza los siguientes ejercicios algunos minutos al día de manera rutinaria o cuando sientas que los necesitas:

4x6x8

Este ejercicio es muy sencillo y lo puedes realizar sentado o de pie, empieza inhalando el aire a través de tu nariz en 4 tiempos, luego retenlo en tu cuerpo por 6 y cuando acabes de contar exhala el aire por la boca mientras cuentas del 1 al 8. Repite el ejercicio al menos en 5 ocasiones sin apresurarlo.

Esto inevitablemente hará que le prestes atención a tu respiración y mientras te vas relajando van saliendo de tu mente los pensamientos negativos que se alojaban en ella antes de empezar a hacerlo. Puede que al principio se te dificulte un poco la exhalación, si es así, puedes hacer el ejercicio 4x6x4 e ir aumentando los números a medida que la práctica te lo permita.

Abdominal

Esta era la manera en que respirábamos desde bebés y que más adelante se perdió. Puedes realizar este ejercicio de pie, acostado o sentado. Consiste en inhalar por la nariz y dejar que el aire se aloje no en el pecho como nos hemos acostumbrado, sino en el abdomen.

Puedes notarlo porque este se infla como un globo mientras los hombros se mantienen en la misma posición. Otra manera de saber si lo estás haciendo bien es poniendo las manos justo debajo de las costillas. Al llenarte de aire deberías sentir que los dedos se mueven al ritmo del abdomen. Una vez lo domines no deberás tocar tu abdomen porque ya sabes si lo estás haciendo o no.

Esta respiración profunda te permitirá acumular mucho más oxígeno dentro de tu cuerpo, por lo que puedes sentir mareo al principio, esto es normal. Inhala por la nariz hasta llenar la capacidad de tu abdomen, retiene el aire por 2 segundos y luego exhala por la boca usando el mismo tiempo que tardaste en inhalar.

Concentración

Este ejercicio no solamente te ayudará a oxigenar mejor tu cuerpo y por ende a relajarlo, sino que además te ayudará a concentrar tu completa atención en él. Se realiza sentado, con los dedos medio y anular de tu mano no dominante, deberás tapar tu fosa nasal derecha e inhalar por la que te queda libre en 5 segundos. Retienes el aire por 5 segundos más y al momento de exhalar deberás tapar tu fosa nasal izquierda con los mismos dedos de la mano con la que estabas tapando la otra. Ahora exhala por la fosa nasal derecha durante 5 segundos.

Mientras realices este ejercicio deberás mantener la boca cerrada, la espalda recta y concentrarte solo en cómo se desliza el aire dentro y fuera de tu cuerpo. A medida que vas practicándola podrás subir el conteo de inhalación, retención y exhalación del aire, un segundo a la vez.

Si tu trabajo es la mayor fuente de estrés, no sería una mala idea evaluar las razones por las que sigues en él, a ver si es necesario realizar un cambio radical que te permita mejorar en el aspecto de tu salud mental.

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