Omega-3 en el embarazo

SupCorp 12 agosto, 2011 0
Omega-3 en el embarazo
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¿Cuánto consumes?

Durante el embarazo, la importancia de una buena alimentación para la madre y el feto es indiscutible. ¿Puede una suplementación con ácidos grasos mejorar el desarrollo del feto dentro del útero y favorecerle en un futuro? La respuesta es sí.

En general, durante el embarazo la alimentación es variada y con diferentes aportes calóricos durante el día, pero muchas veces este aporte de nutrientes se ve afectado por un pobre consumo de ácidos grasos omega-3. Éstos comprenden dos ácidos: docosahexaenóico (DHA) y  eicosapentanoico (EPA).

Así como es importante que se suministre ácido fólico antes y durante el embarazo, el consumo de estos dos omega-3 es fundamental, principalmente el DHA, ya que ayudará a un adecuado desarrollo del cerebro y la retina. Desafortunadamente, el consumo en la embarazada no llega ni a los 80 mg al día, cuando lo recomendado es de 300 mg.

Debemos de favorecer el consumo en este orden:

  • pescado de aguas frías tres o cuatro veces por semana (como salmón)
  • suplementos de calidad que contengan DHA/EPA
  • alimentos funcionales adicionados con DHA animal y no vegetal

Muchas veces no podemos comer pescado cuatro veces por semana, pero sí un suplemento diario que contenga los dos ácidos grasos anteriores. Ante esta premisa, debemos de considerar que el consumo de linaza no aportará una adecuada cantidad de omega-3, ya que el organismo no puede volverlo asimilable para el sistema nervioso.

Si se llega a consumir conforme a lo recomendado, el omega ayudará a mejorar el estado circulatorio de la madre, habrá menores eventos durante el parto y la paciente llegará a librarse de la depresión posparto, que en general sabemos que se relaciona con una deficiencia de DHA en el cerebro. El niño recién nacido tendrá menores eventos de irritabilidad, dormirá mejor, mejorará su visión y desarrollo cerebral favoreciendo un mejor coeficiente intelectual, y será menos propenso a alergias e infecciones.

Por estas razones, el consumo de omega-3 antes y durante el embarazo es  fundamental para mejorar las expectativas de nuestros hijos. Conforme ellos crezcan, también deben de consumir omegas en la leche y comer raciones de pescado o suplementos para preescolares y escolares. Con este fácil cambio tendremos niños saludables y con menores alteraciones a nivel cerebral, como déficit de atención e hiperactividad.

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